Lo que los datos agregados dicen de la mediana empresa
Cada artículo parte de un snapshot del observatorio y se apoya en gráficos construidos sobre los mismos números que publica la sección de temas. No hay casos, no hay nombres.
Vender sin embudo
La mediana empresa chilena vende sin saber a quién le vende, a cuánto y con qué margen: dos reglas del instrumento topan el puntaje comercial en la mitad de los diagnósticos, y esa debilidad no viaja sola, viaja con la tecnológica.
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El margen se conoce; la caja se gobierna a ciegas
En la mediana empresa chilena, rentabilidad y estructura de costos avanza 18 puntos por delante de liquidez, caja y capital de trabajo: la brecha más grande dentro del tema financiero.
18 puntos
de diferencia entre rentabilidad (56/100) y liquidez, caja y capital de trabajo (38/100)
Procesos críticos a mano: el techo digital de la mediana empresa chilena
Dos de cada tres empresas del diagnóstico tienen su ámbito de digitalización capado porque sus procesos más críticos siguen siendo manuales, mientras ciberseguridad y continuidad quedan como las zonas que la empresa menos conoce de sí misma.
67%
de las empresas activa el tope de digitalización por procesos críticos aún manuales
Estructura sí, continuidad no: el punto ciego de la gobernanza en la mediana empresa chilena
Las empresas medianas arman directorios y comités, pero dejan la sucesión, el control de riesgo y el registro de decisiones sin resolver, y esa es la brecha que más correlaciona con el resto del negocio.
12 puntos
de brecha entre el ámbito mejor evaluado de gobernanza (estructura y órganos de gobierno) y el peor (continuidad, sucesión y dependencia), sobre 100
El mapa de madurez de la mediana empresa chilena
Un panorama de los cinco temas del EIS: parejo pero mediocre, con las mismas brechas repitiéndose tema tras tema.
41–47
puntaje promedio (sobre 100) de los cinco temas del EIS: menos de 7 puntos separan al mejor evaluado del más débil
Personas y organización: el ámbito más frágil del diagnóstico EIS
El tema con el promedio más bajo entre los cinco de la EIS combina organigramas que no reflejan el trabajo real, un grupo relevante sin gestión formal de desempeño y protocolos laborales débiles.
83%
de las empresas evaluadas en Personas está en el nivel 2 de madurez ("en desarrollo")